Chihuahua.- En la Facultad de Enfermería y Nutriología de la Universidad Autónoma de Chihuahua, la maestra Érika Yanet Portillo Siqueiros realiza una investigación con cápsulas de biomoléculas con potentes antioxidantes y minerales que ayudan en los procesos de regulación metabólica para favorecer el manejo de la obesidad.
Se trata de dos cápsulas elaboradas con zinc y resveratrol (extracto de la uva roja). Estos dos elementos al unirse potencializan su función uno del otro en el cuerpo y causan saciedad a las personas con obesidad, es decir, inhiben el apetito, sin producir efectos secundarios.
La obesidad es un uno de los principales problemas sanitarios del siglo XXI, es considerada una epidemia mundial que predispone a enfermedades cardiovasculares, diabetes, trastornos del aparato locomotor, algunos cánceres, sin olvidar los daños psicológicos que atraviesan las personas que la padecen.
¿Cómo nace la idea?
Al ofrecer consulta en la Facultad, la maestra Portillo Siqueiros se percató que bajar de peso no se trataba únicamente del control de alimentos y actividad física, había otra variable a considerar que es el sistema metabólico de los pacientes.
Más que buscar el cambio físico, se debe buscar a nivel celular, las personas que restauran sus problemas metabólicos en consecuancia tienden a perder peso. Esto no significa que no sea importante el ejercicio y la dieta sino que deben complementarse, explicó la investigadora.
¿En qué consiste este medicamento?
Después de una intensa investigación, la maestra universitaria decidió combinar el resveratrol, qué es un antioxidante con el zinc, un mineral que de manera natural interviene en 322 funciones del cuerpo humano. Aunque no había tanta información sobre la combinación de estos dos elementos, la experimentación arrojó que tenían un efecto positivo en la leptina, que es la hormona que regula el metabolismo de la saciedad.
Explicó que al suplementar el resveratrol y el zinc en las personas, se restauran varios neurotransmisores que son los que llevan la información al cerebro y mandan la señal de que ya está lleno, entonces dejan de comer.
Por otro lado, se demostró que son potentes desinflamatorios en las personas que sufren de obesidad y ayudan a resaturar diversas partes del cuerpo. Lo más relevante es que se trata de un medicamento natural y que no tiene efectos secundarios en la salud.
Experimento con 46 personas
De los estudios en el laboratorio, se pasó a la experimentación en adultos de ambos sexos con más de 20 kilos sobrepeso, por lo que se hizo una selección de 46 personas que durante dos meses tomaron este medicamento.
Cabe destacar que las cápsulas con zinc se elaboraron en los mismos laboratorios de la Facultad de Enfermería y Nutriología de la UACH, mientras que el resveratrol tuvo que traerse desde Nueva York, ya que en México no se consigue.
El estudio que empezó a principios de este año, se hizo en mujeres con una edad de entre 18 y 40 años y en hombres de entre 18 y 50 años.
Los primeros resultados que llegaron a finales de marzo, demostraron que disminuyeron los niveles de glucosa en las personas, bajaron de peso al regular su metabolismo y se desinflamaron varios órganos.
Aún y cuando las personas que tomaron el suplemento no fueron expuestas a dietas alimenticias ni al ejercicio; manifestaron sentirse bien, con energía y que su calidad de vida era mejor.
Es importante comentar que faltan de recibir análisis de química sanguínea y datos antropométricos, entre otras variables que se aplicaron para concluir este experimento, ya que debido a la pandemia que enfrentamos se cerraron los laboratorios.
Antes de pensar en un esquema de comercialización o presentación oficial, la investigadora espera tener los últimos resultados para documentar este experimento y los beneficios que causa en la población.
