Se dice que el mar muerto que se encuentra en Israel es diez veces más salado que los océanos. A causa de tan alta salinidad, no existen ahí ni peces ni plantas, he de ahí su nombre.
Una de sus características, es la elevada cantidad de sal que impide la vida en sus aguas y favorece que los objetos floten en ellas. La concentración de sales en sus aguas supera la de los mares conectados a los océanos.
Aunque por este mar fluye una gran cantidad de agua, sin embargo, ahí queda estancada, porque tiene entrada, mas no salida.
Tristemente en la actualidad, existen muchos hijos de Dios que son conformistas viviendo una vida poco espiritual y, por ende, sin frutos. Estas personas podrían compararse al Mar Muerto, que solo reciben. Asisten a los servicios una o dos veces por semana, escuchan sermones y pueden hasta acudir a servicios bíblicos, sin embargo, se quedan con lo aprendido y no practican ni comparten quedando muy lejos de ser hacedores y no solo oidores de la palabra
Seamos esos ríos de agua viva que Jesús quiere, brindando ayuda a los más necesitados.
Martha Baydón
juarezaldia.com
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