¡Carajos!, se cumplen 44 años desde que AMPEX, la maquiladora de origen estadounidense, con la más avanzada tecnología de su tiempo, llegó a Ciudad Juárez para revolucionar el incipiente mundillo de la manufactura industrial, y lanzar desde esta urbe fronteriza, la grabadora analógica más avanzada de su tiempo: la ATR-24

Ampex, junto con RCA, CENTRALAB, ALLEN BRADLEY, entre muchas otras plantas que llegaron al Parque Industrial Antonio J. Bermúdez, cuna de la maquila en la frontera, que fue prototipo para la manufactura de diversos productos de los gigantes de la industria en el mundo, cambió la vida de los juarenses.

Se convirtió la maquila, en el principal motor de la economía, a través de la cual se mueve Ciudad Juárez en el contexto mundial de la manufactura en el mundo.

Muchos personajes, que difícilmente se pueden recordar a lo largo de los más de 50 años de existencia de la maquiladora, pero entre los principales hombres que impulsaron la llegada de la manufactura y la mano de obra, y la entonces incipiente tecnología que empezaba a asombrar al mundo, el considerado padre de la maquila: Jaime Bermúdez Cuarón;

Que alguna vez, le contó hace varias décadas al autor de la columna Bon Appetit, en su oficina del segundo piso de la Quinta Anita en la 16 de septiembre, de las muchas maravillas de la Tecnología en Shanghái, China, y de la urgencia porque Ciudad Juárez, entrara en esa dinámica.

Bermúdez había regresado de aquellas tierras de los países del sol naciente, ciertamente asombrado, y contaba a sus cercanos y amigos de lo que había logrado conocer en una de las urbes más pobladas en el mundo, y uno de los países más importantes de la producción y manejo de mercancías en todo el mundo.

En ese contexto, hace unos días, el ingeniero Hector Núñez, actual presidente de Desarrollo Económico del Norte (DENAC) y promotor de la Expo Maquila, que al igual que miles de juarenses que han transitado por la industria maquiladora, trabajó como técnico de reparación de tablillas electrónicas, compartió con este periodista aquellos viejos tiempos, de sus inicios en la maquila.

El ingeniero Oscar Miramontes que trabajó como gerente de diseño de aquella primera máquina que fabricó Ampex en 1980, la grabadora analógica ATR-24, cuenta del trabajo de todos los técnicos que entonces fueron estudiantes y egresados del Instituto Tecnológico de Ciudad Juárez.

El juarense diseñó en el Campus de AMPEX en Redwood City, California, el sistema de micoprocesadores, parte de los servos y la fuente de alimentación.

Otro hombre, Manuel Rodríguez, egresado del Tec de Juárez, fue uno de los diseñadores del sistema de audio y el sistema de tierras, de una maquina y tectología que fueron “parteaguas” de la grabación profesional en el mundo.

Y en Ampex de Ciudad Juárez, contó Miramontes, se manufacturaban varios modelos de grabadoras profesionales para los distintos estudios de grabación en el mundo.

Además, se manufacturaban las grabadoras de disco para los mainframes de IBM y las cajas negras de los aviones, entre otros productos.

No titubea al señalar, que algunos de esos productos que se hicieron en Juárez, han sido de los productos de más alta tecnología que se han fabricado en México.

En la fotografía en blanco y negro, aparecen muchos de los trabajadores, en su mayoría estudiantes del Tec de Juárez, algunos egresados en aquel entonces y otros más del Tec de Chihuahua, y los menos de Universidad de Guadalajara y del Politécnico.

Todo eso ocurrió, como en un abrir y cerrar de ojos, en las décadas de los 70’s y 80’s, y luego Ampex, cuyo edificio aun se encuentra de pie en el parque Industrial Bermúdez, se transformó en un jointventure con IBM (proyecto conjunto), donde también se logró el rediseño de la IBM PC junto con los laboratorios de Austin y Bocaraton, Florida.

Trabajadores, técnicos e ingenieros de la maquiladora en AMPEX le habían demostrado al mundo que, en Ciudad Juárez, todo era posible en el mundillo de la manufactura y de los procesos de la producción.

Miramontes y Núñez comparten esas historias al mundo, porque saben que Juárez cuenta con capacidad, alta calidad en mano de obra y con no pocos ‘genios’ que han aportado más que un granito al mundo.

No por nada, Héctor Núñez, a quien por acá se le conoce como el ‘Ciro Pera Loca’, es de esos hombres imprescindibles en el desarrollo de la manufactura y maquiladora de los productos en el mundo.