Por: Mario Héctor Silva (Periodista y Analista Político)
TORRE FUERTE
- Sexto informe, la despedida
- Lizzy Guzmán, es la presidenta
- Ibáñez, se ‘refugia’ en Luro Verum
- Francisco Sánchez, es diputado
- De puro panzazo, Cabada se sigue

Sexto informe, la despedida
Atizado por algunos estertores mediáticos que generó la controvertida reforma al Poder Judicial, que recordó aquellos tiempos en que Andrés Manuel -del otro lado del poder presidencial-, encabezaba las marchas sobre la avenida Reforma, en contra de los gobiernos ‘oficialistas’ del PAN y del PRI, se despidió el presidente y líder de la llamada ‘Cuarta Transformación’.
Lo hizo como llegó a Palacio hace seis años, en medio de miles de seguidores que ayer ‘reventaron’ el zócalo de la capital del país, sobre la Plaza de la Constitución, y le dieron el último adiós al presidente López Obrador;
El presidente que rompió el cartabón del sistema político mexicano y que acabó, como lo refirió ayer en el sexto informe, los privilegios de la clase gobernante, para darle a los pobres, a los más necesitados y sacar a millones de la pobreza en México.
Un informe de poco más de dos horas, donde el presidente tomó tiempo y espacio, para volver a pontificar como lo hizo así, durante los 365 días de cada uno de los seis años para dirigirse a los gobernados y a la clase política del país, y dirimir, en medio de cualquier controversia o diferencia política, cada uno de los temas más álgidos que agitaron a la nación.
Pero al presidente Andrés Manuel López Obrador nada lo conmovió, ni los problemas cotidianos relacionados con la violencia, donde acusó con dedo flamígero al expresidente Felipe Calderón de ser el responsable del “narco-estado”, ni tampoco el caso de Ayotzinapa y de los 43 estudiantes desaparecidos, que se ‘heredan’ a la presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum.
Sereno y firme, con más pelo y apenas algunas arrugas que asomaban en su rostro y expresiones, sobre su cabeza blanca que lo distinguió a lo largo de todos los días en el poder, el presidente se despidió de todos los mexicanos con un tipuchal de datos sobre todos los resultados, avances y cambios en su gobierno.
Especialmente, cuando habló de todo lo relacionado con los programas sociales de su gobierno, y de las pensiones a los adultos mayores, a las mujeres solas, a los estudiantes que ya cuentan con ‘becas’ y a los desvalidos que reciben directamente el apoyo de la administración en el gobierno de la 4T.
Pareció en un momento como si hablara de otro país, en el México surrealista que históricamente ha sido sujeto a los vaivenes de los caprichos de la clase política en el poder, que convirtieron a México en una especie de leyenda, pero del que expresó el presidente Andrés Manuel, que México es un “paraíso”.

Hasta el “peso”, que históricamente se mantuvo a ‘raya’ como ningún otro presidente lo había logrado en la cotización frente al dólar, brincó y cayó, en la víspera y en el día del sexto informe.
El presidente continuó a su estilo, muy peculiar, pausado y sin prisas, la lectura del documento que preparó para la despedida final ante los miles que en el zócalo aplaudieron a rabiar, y se tomaban selfies, con la fotografía del Palacio y del presidente a sus espaldas, desde cualquier sitio o rincón, donde era posible divisar a lo lejos, al hombre que condujo a la nación a un nuevo episodio de la política.
Morena se convirtió en el segundo partido de oposición que logró repetir en el poder transexenal, que logró el PAN con el entonces presidente Vicente Fox en 2006, que entregó la estafeta a Felipe Calderón, antes de que el PRI volviera por sus fueros en la elección de 2012 con el entonces candidato Enrique Peña Nieto.
Hasta allí, todo bien, todo normal, todo bajo ‘control’ en el status quo de la política mexicana.
La despedida de ayer, de Andres Manuel López Obrador y de su compañera Beatriz Gutiérrez Müeller, casi una despedida de ‘cuento de hadas’, con un final feliz.
Y el presidente, y mucho menos esa mujer, lo pudieron ocultar, mientras saludaban a los miles, del otro lado de las vallas, y se resistían a desaparecer de la escena pública.

Lizzy Guzmán, es la presidenta
Ni pregunte, mucho menos lo dude, si le digo que la nueva presidenta del Congreso del Estado que releva a la también diputada morenista, Adriana Terrazas Porras, es Elizabeth Guzmán Argueta, -Lizzy, como le llaman- que trae en la frente tatuada la etiqueta del “Bienestar Social”.
Made in Bienestar Social, ‘propiedad’ entonces de la titular de la Secretaría en el gobierno federal: Ariadna Montiel Reyes, que sigue dando señales a todos los morenistas de Chihuahua, e inclusive a los adversarios de su propio partido, de la remastizada relación que tendrá Morena con el gobierno de Maru Campos en la segunda parte de la administración pública en Chihuahua.
Una relación institucional como lo mandata la presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum con el estado de Chihuahua.
Al margen, por lo que se ve y se puede interpretar por ahora, de los arrebatos y querencias de otros actores y protagonistas políticos que en Morena se disputan el derecho de aparecer en las elecciones de 2027. Y el que entiende, entiende…
En política, es cierto que no hay casualidades, y todo se acomoda en las circunstancias del momento político y de los tiempos.
Por lo pronto Lizzy Guzmán salta a la ‘pista’ y aparece como la presidenta del Congreso en la sexagésima octava legislatura del Congreso del Estado, después del ‘quiebre político’ con el entonces delegado del Bienestar Social en Chihuahua, Juan Carlos Loera -hoy senador de la República- que la hizo moverse al lado de Ariadna Montiel.
Más claro ni el agua: “tareas con institucionalidad, con mucho respeto y priorizando el diálogo para el bien de los chihuahuenses…”, dijo la diputada por el Distrito Electoral Local 07, al recibir el nuevo encargo en la tribuna del Poder Legislativo.
La unanimidad por parte de todos los partidos, sin objeción y oposición alguna, habla mucho de la buena relación institucional que tendrán el nuevo Congreso y gobierno de Chihuahua.
Ya todos lo saben, las negociaciones importantes en las decisiones del Congreso, de peso y valor, serán en el más alto nivel.
Lizzy lo entiende, y sobre aviso no hay engaño…

Ibáñez, se ‘refugia’ en Luro Verum
La entrevista de mi buen amigo y colega periodista Rafael Navarro que escribe de vez en vez Luro Verum, porque no existe periodicidad, quizás cuando la ocasión lo amerita, llegó en las primeras horas de la madrugada de este lunes al whatsapp.
Tiene todo ‘tufo’ de refugio y de ‘blindaje político’ que favorece al panista Dhiaco, Oscar Ibáñez Hernández, que decidió ‘curarse en salud’.
Nada de muertito en el asunto de los cambios inminentes en el gobierno de Maru Campos, de lo que afirma, que ni siquiera ha sido “tema de dialogo”, eso le contó a Rafa, mientras que en la capital hay otras referencias, por que la gobernadora de Chihuahua, como el presidente saliente, Andrés Manuel, dicen, tiene otros datos.
No hay, ni había indicios de tales cambios hasta hace unos días de la entrevista, pero el representante de la gobernadora aceptó que “sí, sí, definitivamente vienen movimientos”, aunque la esperanza del doctor Oscar Ibáñez, por lo que se lee y se interpreta, es que la voluntad de la gobernadora se haga sobre los ‘bueyes del compadre’.
Nada que a él lo saquen del confort, de una buena plaza en el gobierno, de los escenarios como número uno y representante de la gobernadora en Ciudad Juárez, y del ejercicio diario; del apretón de mano con los políticos, los saludos, el beso respetuoso en la mejilla con las mujeres, y ese status quo de la política que jamás imaginó tener como prioridad entre sus actividades diarias, donde además le pagan un buen sueldo.
Lo suficiente para ni siquiera intentar meter las manos en el cajón, además de que todos saben que Oscar Ibáñez, el hermano de Sandra, no es de esa clase de políticos.
Sonaba, porque así trascendió, y lo expresó alguna vez, sus deseos de ser rector de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), lo que no sucedió, lo que ha dado pie, a considerar, concediendo, que un posible espaldarazo en la representación del gobierno estatal, es lo mejor que le puede pasar en su carrera como funcionario público.
Pero todo puede suceder y puede cambiar porque en Chihuahua decide y dicta la última palabra quien gobierna, Maru Campos.
O a lo mejor, por alguna causa, especulando, solo especulando, la entrevista de Rafa (Navarro) sirve de paracaídas, para cualquiera que sea la decisión que tome la gobernadora.
Una buena entrevista de fondo, que sirvió a Oscar Ibáñez como una especie de catarsis, para sacudirse todos los ‘demonios’ y hacerse una limpia contra los ataques de sus enemigos y adversarios dentro y fuera del gobierno, y hasta de los chingadazos de la prensa, como ese, que recientemente lo exhibió acostado, como aparentando dormir en una oficina pública, en horas hábiles, que transitó en las redes sociales, que desmintió en la conversación con Rafael Navarro y Luis Carlos Carrasco.
Bueno, hasta se sabe ahora que al calladito representante del gobernador le da por la danza folclórica, porque tiene habilidades para bailar, que ha escrito un libro llamado: “El Espíritu Santo en los tiempos del twitter“, y que hasta tiene un hermano que es sacerdote en la Iglesia Católica: Victoriano de Jesús Ibáñez Hernández.
Hace semanas me lo contó, Eduardo Fernández, el diputado federal suplente que ocupó hace un tiempo la curul en la LXV Legislatura de la Cámara de Diputados, por problemas de salud que aquejaron al legislador titular, Eliseo Compeán.
Me dijo categórico que nada movería a Oscar Ibáñez de la representación del gobierno estatal. Y lo que dijo, francamente no me sorprendió, pero me dio la impresión de que por él (por Oscar, y ser una posición de los Dhiacos), podía cortarse las venas con una muy buena servilleta.
Posdata: Oscar Ibáñez, director de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) en el gobierno de Javier Corral, tomó distancia del exgobernador y ahora senador de Morena, y contó que alguna vez, hace muchísimos años hasta fue “víctima de persecución y golpes políticos” por parte del exmandatario. Su relación, solo institucional.

Francisco Sánchez, es diputado
El diputado y líder estatal de Movimiento Ciudadano (MC), Francisco Sánchez Villegas, ganó la partida de ‘ajedrez’ en el tribunal electoral federal y es diputado local.
Tomó protesta como diputado, después de que los consejeros del Instituto Estatal Electoral (IEE), seguramente con la ‘cola entre las patas’, como luego se dice, tuvieron que recular y le entregaron la constancia como diputado de la Sexagésima Octava Legislatura del Congreso del Estado.
Proclamó desde el pasado fin de semana, que fue la lucha de “David contra Goliath”, el poder enfrentar sin titubeos al poder “para servir siempre a las familias de Chihuahua”.
Ayer junto con su compañera diputada de partido, Alma Portillo, tomó protesta como legislador de la bancada naranja y le volvió la vida. Francisco volvió a ‘respirar’, cuando muchos lo daban por muerto, aunque vaya paradoja, en política, a nadie se da por muerto.

De puro panzazo, Cabada se sigue
Casi con las ‘uñas’, y de panzazo, para que usted me entienda carísimo lector de Torre Fuerte, el arribo a San Lázaro, de último momento, en el último suspiro para el ex presidente del gobierno independiente de Juárez y ahora diputado por Morena, Héctor Armando Cabada Alvídrez.
Se coló en el final-final, casi de fotografía, en el recuento y sobrerrepresentación de los diputados a favor de Morena, y es diputado plurinominal en la Cámara de Diputados.
Aparece en el bloque de diputados federales pluris que por Chihuahua encabeza el otro exalcalde independiente de Parral, Alfredo ‘El Caballo’ Lozoya, la diputada panista Rocío González, la diputada federal, Graciela Ortiz González, que llegó por el Comité Ejecutivo Nacional del PRI, y al que llega apenas cruzando la ‘raya’ Armando Cabada.

Por cierto, los diputados del partidazo: Alejandro Domínguez, Noel Chávez, Tony Meléndez y Chela Ortiz se tomaron la foto en San Lázaro.
Serán protagonistas en la sexagésima sexta legislatura, y ya ‘cantan’ que trabajarán en equipo en torno a las reformas constitucionales planteadas por el presidente Andres Manuel López Obrador, a las que dará seguimiento la presidenta Claudia Sheinbaum.
Bueno ya lo sabe, tendrá mano la expresidenta estatal del PRI y ex senadora, Graciela Ortiz González, la persona más allegada al senador Alejandro ‘Alito’ Moreno, y será ella, la encargada de bajar la línea.
