Washington DC. – (Con Información de Infobae y El Economista) El presidente Donald Trump anunció en la Casa Blanca nuevas medidas arancelarias reciprocas que entrarán en vigor a partir de este miércoles 2 de abril, listado en el que por ahora no se incluyó a México y Canadá.
Una publicación de El Economista señala que las aduanas estadounidenses mantendrán el no cobro de este arancel, si los productos importados desde México o Canadá cumplen con las reglas de origen del tratado comercial de América del Norte (T-MEC).
La Casa Blanca indicó que ambos países, que son los principales socios comerciales de Estados Unidos, quedaron al margen de esta nueva medida, porque están sujetos al arancel general de 25% que se les impuso por la insuficiente cooperación en materia de narcotráfico y migración, según la evaluación de Trump
Sin embargo, de acuerdo a una publicación de Infobae, desde el pasado 4 de marzo, los productos mexicanos que no se encuentran protegidos por el Tratado de Libre Comercio pagan una tasa del 25% en las aduanas norteamericanas. Adicionalmente, el 12 del mismo mes, la administración de Donald Trump respondió con el mismo porcentaje a todas las exportaciones mexicanas de acero y aluminio.
desde este jueves 3 de abril todos los vehículos que ingresen a EEUU pagarán una tasa del 25%, incluyendo los autos producidos en México y Canadá. En el caso de México, las partes producidas en EEUU estarán libres del arancel y sólo se pagará el porcentaje correspondiente.
Durante el evento denominado “El Día de la Liberación”, el presidente de Estados Unidos calificó al Tratado de Libre Comercio con México y Canadá como un desastre, por lo que solicitará al Congreso de su país acabar con el T-MEC.
“El Tratado fue un desastre. Vamos a necesitar el apoyo del Congreso para acabar con ese acuerdo, el peor de nuestra historia”, declaró Trump en el jardín de la Casa Blanca, y prometió volver a hacer al país prospero de nuevo
Sobre México, Donald Trump indicó que el déficit comercial es de 300 mil millones de dólares anuales, lo que a su consideración representa un subsidio para la economía mexicana.
Afirmó que los directivos de grandes empresas que fabrican en México le han prometido trasladar su producción hacia los Estados Unidos.
