Chihuahua.- En medio de protestas porque consideran se les obliga a regresar a laborar cuando la contingencia sanitaria por el Covid-19 se encuentra en una fase alta, y ellos se encuentran en el rubro de personas de alto riesgo por su edad o por comorbilidad, como hipertensión, diabetes, problemas renales y otros, más de mil 800 empleados de la Secretaría de Salud, regresarán a trabajar.
Según el contador público designado días atrás como nuevo secretario der Salud, Eduardo Fernández Herrera, el regreso a trabajar del personal que se encontraba fuera de sus funciones por motivos de contingencia, es de manera voluntaria, “gracias al llamado que realizó” a los un mil 808 trabajadores de la salud.
A través de un mensaje televisivo, dijo que se encuentran a la espera del regreso de 352 trabajadores de diferentes áreas, mismos que serán valorados de manera médica, con el fin de revisar si cuentan con las condiciones de salud para regresar o en su caso seguir confinados en casa.
Lo anterior corresponde a la actualización de los lineamientos de vulnerabilidad expedidos por la Secretaría de Salud del Gobierno Federal, el cual estipula los indicadores que debe tener un trabajador para considerarse vulnerable.
“Tenemos todos los canales listos para realizar las pruebas necesarias y revisar si cumplen con los puntos de vulnerabilidad que les permita seguir en casa o si regresar a trabajar”, comentó Eduardo Fernández.
Dicho proceso se realizó de manera coordinada con los sindicatos tanto de Servicios de Salud como del Instituto Chihuahuense de Salud, lo cual permitió que el regreso de las y los trabajadores se llevara sin ningún inconveniente y bajo el reglamento.
Sin embargo, tras el anuncio de que debían reincorporarse a su trabajo “en solidaridad” con sus demás compañeros que laboran doble jornada por la pandemia de Covid-19, las muestras de inconformidad no se hicieron esperar.
