Hay tres cosas en la vida que nunca regresan: El tiempo, las palabras y las oportunidades.
Hay tres cosas que pueden destruirte: La mentira, el orgullo y la envidia.
Hay tres cosas que nunca debes perder: La paciencia, la esperanza y la honestidad.
Y hay tres cosas que son las de mayor valor: La familia, el amor y la amistad.
En los momentos más difíciles, en donde te llenas de incertidumbre y preocupación, es normal creer que empiezas a perder un poco el camino de estabilidad y bienestar por el que venías siguiendo.
La cantidad de sucesos que están ocurriendo en el mundo es abrumadora, y por tanto es normal sentirse preocupada/o por la situación de vulnerabilidad a la que se enfrentan los niños y niñas de nuestro país, las familias inmigrantes que llegan buscando una mejor vida, los índices de mortalidad infantil, conflictos personales y más.
Mensaje e imagen tomados de Internet
Juarezaldia.com
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