6 septiembre, 2026
Juarez Al Dia
Palabras de Fe

CONFESIÓN DE FE

Aun cuando son muchos los que opinan que creer en Dios es cosa de viejecitas o ignorantes, eso no es del todo cierto. Hay una gran cantidad de personas muy reconocidas en los campos de la Ciencia, la Medicina, las Matemáticas y otras disciplinas que no han dudado en hablarnos de su fe en Dios.

La fe en el Señor no llega a nosotros por casualidad ni la conservamos por derecho natural. Es, como dicen las Escrituras: “… la certeza… la convicción de lo que no se ve” y de ello han dado testimonio muchos hombres y mujeres de ciencia:

María Agnesi (1718 – 1799), conocida como “La matemática de Dios”

Neta A. Bahcall (1942-) Vicepresidenta de la Sociedad Astronómica Estadounidense (1995-1998) y profesora de Astronomía en la Universidad de Princeton.  

Ada Lovelace (1815-1852), quien destacó en el campo de las Matemáticas y funciones logarítmicas es considerada como la madre de la programación informática” era hija de Lord Byron (poeta agnóstico), se muestro como una entusiasta creyente en Dios

Lise Meitner (1878-1968) destacó en el campo de Física Cuántica y la Fisión Nuclear, ganadora de la medalla Max Planck en 1949, se convirtió al cristianismo en 1908, se bautizó y mantuvo actividad religiosa.

Elizabeth Blackwell  (1821-1910), fue la Primera Médica Americana, en discursos y sus obras “The laws of life, with special reference to the physical education of girls” y “The Religion of Health” (1871), dio testimonio de su actividad religiosa.

Wu Yi-Fang (1893-1985), Bióloga, Entomóloga, Filosofa y Educadora, se  convirtió al cristianismo en su juventud, fue presidenta de la organización Chinese Students’ Christian Association de 1925 a 1926, directora del China’s National Christian Council (1935 -1947).

Patricia Fitzgerald-Bocarsly (Ph. D. Universidad de Boston, Rotgers Universit) Inmunóloga y científica biomédica, es miembro de la asociación Christian Women in Science, y explica su fe cristiana y la relación que esta tiene con la ciencia. 

Johannes Kepler (1571 – 1630) Astrónomo, matemático y físico alemán: En su lápida fue grabado el siguiente epitafio, compuesto por él mismo: Medí los cielos, y ahora las sombras mido. En el cielo brilla el espíritu. En la tierra descansa el cuerpo.

Nicolás Copérnico (1473 – 1543) Artífice del renacimiento de la astronomía: ¿Quién que vive en íntimo contacto con el orden más consumado y la sabiduría divina, no se sentirá estimulado a las aspiraciones más sublimes? ¿Quién no adorará al Arquitecto de todas estas cosas?

Isaac Newton (1643 – 1727) Descubridor de la Ley de Gravitación Universal: Lo que sabemos es una gota, lo que ignoramos un inmenso océano. La admirable disposición y armonía del Universo, no ha podido sino salir de un plan perfectamente diseñado por nuestro Creador.

Alexander Volta (1745 – 1827) Inventor del electróforo: Yo confieso la fe santa, apostólica, católica y romana. Doy gracias a Dios que me ha concedido esta fe, en la que tengo el firme propósito de vivir aún después de la muerte.

André Ampére (1775 – 1836) Fundador del electromagnetismo: Cuán grande es Dios, a su lado toda nuestra ciencia no es nada.

Carl Gauss (1777 – 1855) Matemático, astrónomo y físico: Cuando suene nuestra última hora, será grande e inefable nuestro gozo al ver a quien en toda nuestra existencia solo hemos podido vislumbrar.

Agustín Cauchy (1789 – 1857) Célebre matemático: Soy cristiano, creo en la divinidad de Cristo, como la mayoría de los grandes astrónomos, científicos y matemáticos del pasado.

Secchi (1803 – 1895) Prestigioso astrónomo: De contemplar el cielo, a contemplar a Dios hay un trecho muy corto.

 “La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1).

La causa principal de nuestra falta de fe es que no tenemos una relación verdadera con el Dios en el que decimos poner nuestra fe. Ciertamente, es difícil confiar en alguien a quien no conocemos. La respuesta es conocer a Dios.

La fe es una confianza total, una creencia que se fundamenta en la confianza en la persona de Dios y en Su naturaleza. Esta confianza es algo que crece con el tiempo.

A medida que invertimos en nuestra relación con Dios, llegamos a conocerlo mejor y desarrollamos un mayor nivel de confianza en Él y en Sus caminos porque los vemos en acción.

juarezaldia.com

 Si te gusto esta reflexión, ¡compártela! 

Related posts

El poder de las palabras

Redacción

LOS VERDADEROS MILAGROS

Redacción

No abuses de tus amigos

Redacción

Leave a Comment