20 abril, 2026
Juarez Al Dia
Palabras de Fe

¡¡¡FELIZ PASCUA!!!

  • Dos hombres se arrepintieron demasiado tarde, uno no «Espero que ese uno, seas tú»

Jesús nació en una aldea insignificante…

Creció en un barrio sencillo y humilde…

Trabajó hasta los treinta años en una carpintería…

No fue a la universidad…

Nunca tuvo un puesto de importancia…

Nunca escribió un libro…

Nunca puso sus pies en lo que consideraríamos una gran ciudad…

Nunca viajó a más de trescientos kilómetros de su ciudad natal…

No formó una familia…

No hizo ninguna de las cosas que generalmente hacen los grandes personajes…

Durante tres años fue predicador ambulante…

No tuvo más credenciales que su propia persona…

La opinión popular se puso en contra suya…

Sus amigos huyeron…

Uno de ellos incluso lo traicionó…

Fue entregado a sus enemigos…

Tuvo que soportar la farsa de un proceso judicial…

Lo asesinaron clavándolo en una cruz, entre dos ladrones…

Mientras agonizaba, los encargados de su ejecución se disputaron la única cosa que tenía en propiedad: una túnica…

Lo sepultaron en una tumba prestada, gracias a la compasión de un amigo…

Según las normas sociales y humanas, su vida fue un fracaso total…

Pero han pasado más de veinte siglos y hoy continúa siendo la pieza central de la historia humana.

No es exagerado decir que aunque pusiéramos juntos todos los ejércitos, gobiernos, sabios, parlamentos, reyes o autoridades de todos los tiempos, no serían capaces de afectar tan poderosamente la existencia del ser humano sobre la tierra, como lo ha hecho la sencilla vida de Jesús…

«Espero que ese uno, seas tú»

Tres hombres fueron juzgados por el gobierno…

Dos tuvieron un juicio justo… Uno no.

Tres hombres fueron castigados y golpeados…

Dos se lo buscaron… Uno no.

Tres hombres cargaron sus cruces… Dos se lo merecían… Uno no.

Tres hombres recibieron burlas y los escupieron durante todo el camino…

Dos maldijeron y escupieron también… Uno no.

Tres hombres fueron clavados a las cruces…

Dos porque eran culpables… Uno no.

Tres hombres hablaban mientras colgaban de la cruz…

Dos peleaban… Uno no.

Tres hombres agonizaban en su abandono…

Dos fueron abandonados justificadamente… Uno no.

Tres hombres sabían que la muerte se les acercaba…

Dos se resistían… Uno no.

Tres hombres murieron en las cruces…

Dos por sus propios pecados… Uno no.

Al tercer día, dos hombres permanecían en sus tumbas… Uno no.

Tres hombres discuten acerca de este poema…

Dos se burlan y lo ignoran… Uno no.

«Espero que ese uno, seas tú»

Tres hombres analizan su condición espiritual…

Dos se arrepienten demasiado tarde… Uno no.

«Espero que ese uno, seas tú»

reflexionesparaelalma.net/ Juarezaldia.com

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