18 abril, 2026
Juarez Al Dia
Columnas

Bon Appétit | ‘Paraíso’ de los migrantes

Por:  Mario Héctor Silva (Periodista y Analista Político)

Todos ellos, con un pasado, una cultura y una identidad, y un objetivo que jamás dejarán en medio de las complejas circunstancias, donde han ‘apostado’ hasta su vida, por llegar a la ‘tierra prometida’ del american dream.

Como me lo contó recientemente el empresario Héctor Núñez Polanco, para que lo entiendan los destinatarios de su mensaje.

Los migrantes que han llegado de todas partes de centro y sudamérica, y entre esas ‘corrientes migratorias’, cualquier número de mexicanos;

Enfrentan día con día un proceso traumático en su travesía a la nueva tierra del ‘maná’ y de la riqueza, a la que han marchado miles de migrantes que han cruzado la frontera de los Estados Unidos, lo que ha convertido a Juárez, en un punto estratégico, atractivo y crucial, en espera de la llamada “puerta abierta” que permitirá a todos ellos, estar, cualquier día y en cualquier momento, del otro lado del Río Bravo.

En el trasfondo de todo lo que ocurre en una urbe que se ha convertido en la ‘perra flaca’, a la que se le suben todas las pulgas, del gobierno Yankee, los mexicanos, hondureños, salvadoreños, guatemaltecos y muchos otros que forman parte de esas corrientes migratorias, se han convertido en una “necesidad” para los Estados Unidos.

“Todos estamos hasta la madre. El país está hundido en un mar de corrupción e ineptitud, de inseguridad, de falta de mínimo interés de los gobernantes por la gente”, en el pensamiento de muchos que forman parte del colectivo en las corrientes migratorias, como lo dijo Marcos, el personaje del libro ‘American Dream’ del diplomático y escritor Enrique Berruga Filloy;

Alguna vez fue representante de México ante la ONU, Subsecretario para América del Norte y Subsecretario para Asuntos Multilaterales, África, Asia y Europa.

“Muchos gringos creen que esto va a reventar pronto y que, en vez de llenarse de migrantes, ahora se llenarían de refugiados, de gente huyendo de la violencia y la corrupción…”

El empresario, que se engulle un pastelillo del Starbucks de la Monumental, y que apresuró también un trago a su bebida de sabor, habló del llamado “miedo creíble”, de los argumentos que los migrantes tienen que sostener en las entrevistas con los gabachos, en su intento por lograr su anhelado sueño.

Lo que ocurre aquí en Juárez, donde cientos y miles de migrantes están contenidos en albergues, y los que han corrido con ‘mala suerte’, en casas de seguridad de la delincuencia organizada, como se ha sabido por las noticias de los últimos días, en Infonavit y en Riberas del Bravo, es parte de toda una ‘estrategia’ que parece inverosímil, pero que han aceptado los juarenses.

¿Por qué no en Monterrey, o en otras ciudades fronterizas?, ¿Por qué en Ciudad Juárez?, ¿Por qué allá llega Tesla, y aquí maquilas?, se cuestiona abiertamente el empresario, anhelando la esperanza de que algún día, alguien se levante para decir públicamente ¡Basta!, y que el problema de los migrantes, es un problema no de Juárez, sino de los Estados Unidos, en una ciudad “expandible”.

Y Núñez Polanco, presidente de Desarrollo Económico del Norte, que ha sostenido entrevistas con grupos de migrantes que han llegado de Perú; Guatemala; Colombia; Venezuela; Honduras y México, sabe por qué, los hombres y mujeres que han llegado con el objetivo de cruzar al vecino país, le dan ‘vuelta’ a los compromisos de trabajo y de futuro en Juárez.

“No son huevones, y no es que no quieran trabajar”, justifica el empresario para explicar la complejidad y los problemas de muchos de ellos, que llegaron con la “mentalidad” de cruzar la frontera.

Con la esperanza de que, en tres días, o tres meses, de su llegada a la región de Juárez-El Paso, el gobierno de los Estados Unidos les permita cruzar con algún permiso, les dé trabajo y hasta con ‘suerte’ de que les pague el avión a los diferentes destinos a los que ellos tienen que viajar para encontrarse con los suyos, en el american dream.

El tema de los migrantes, de sus tragedias, como la ocurrió aquí el pasado 27 de marzo con la muerte de 40 personas que estaban recluidas en una ‘celdas’ de las oficinas migratorias, que provocó enorme indignación, aunque no la suficiente para decir basta, es un asunto que ha generado controversia, animadversión y hostilidad;

De migrantes contra migrantes, de mexicanos contra migrantes, de los migrantes contra la autoridad, y de muchos miles de mexicanos que mantienen el ‘morbo’ sobre el presente y futuro de muchos hombres y mujeres que deambulan por la ciudad.

Todo en detrimento del desarrollo de la ciudad, de una visión de largo plazo que genera, paralelamente, problemas de seguridad, hacinamiento y salud.

Pero ellos saben que vale correr todo tipo de riesgos.

Han llegado a la frontera donde el gobierno de los Estados Unidos abre las puertas, permitiéndoles pasar a muchos de ellos directamente, bajo el disimulo de los agentes de migración y la patrulla fronteriza, bajo el esquema de la ‘legalidad’, mediante solicitud de permiso o procesos de asilo político.

Ya lo saben y lo comparten en redes sociales, que el gobierno americano los necesita para insertarlos en la vida social y económica de los Estados Unidos.

Saben ellos que son los ‘elegidos’ para entrar al paraíso.

Algunos de ellos se ocupan en tareas temporales, trabajos de corto plazo, con salarios bajos de día a día en la frontera, porque no pierden el objetivo. “Están mentalizados” y saben que van a cruzar.

Habrá un buen día, una buena mañana y serán llamados a entrevista con oficiales del gobierno norteamericano.

Solo necesitan ‘sobrevivir’ en Ciudad Juárez para entrar por la ‘puerta abierta’.

Aquí lo sabe todo mundo, que viajar a los Estados Unidos requiere de un destino (dirección) y de un contacto, hacer posible el ‘miedo creíble’ y hacer veraz sus historias sobre peligros, riesgos y problemas en sus países de origen.

Y ocurrirán tres cosas que suceden todos los días:

Podrán ser admitidos en suelo estadounidense mediante el llamado CBP One, en algunos casos hasta con permiso para trabajar, podrán ser deportados, con algo de ‘suerte’ a México -desde donde volverán a intentar cruzar y mantener su sueño- o ser deportados a su país de origen.

Habrá quizá, hasta un ‘salvoconducto’ que les permita viajar a algún punto o destino de territorio norteamericano, pagado por el mismo gobierno de los Estados Unidos.

Si te regresan, sabes que podrás volver a intentarlo.

Ellos (los migrantes) saben que solo tienen que llegar hasta donde están los oficiales de la Border Patrol, que se han convertido en una especie de ‘aliados’, porque ellos si los internan a territorio americano.

Los de la Guardia Nacional, los duros, los repelen.

Juárez, un imán y un atractivo, y a unos cuantos metros de la línea fronteriza, el ‘Paraíso’.  

Y como dijo mi invitado de la mesa del Starbucks, abrir la frontera no es la política migratoria, pero existen las ‘puertas abiertas’, donde los migrantes son ‘bienvenidos’ a la tierra que mana leche y miel.

“Y descendí para librarlo de manos de los egipcios y para llevarlos de esa tierra, a la tierra buena y ancha, tierra que mana leche y miel”, la promesa hecha por Dios a Moisés en el libro del Éxodo.

Nos despedimos después de conversar una hora.

Héctor Núñez abordó su camioneta que había dejado en el estacionamiento de la Plaza, yo me acomodé el sombrero y los lentes de sol, para encaminarme a la calle, al ‘mundo’ de los hombres terrenales.

 

Related posts

TORRE FUERTE | ‘Truenan’ contra Marco Bonilla

Redaccion

Cartapacio | Abogados en Campaña

Redacción

Redacción

Leave a Comment