Por: Mario Héctor Silva (Periodista y Analista Político)
TORRE FUERTE
- Marco Bonilla vs César Jáuregui…
- Andrea y Juan Carlos, la pareja ideal
- Alejandro Pérez Cuéllar y el corazón partío
- Carreteras, nuevo detonante político

Marco Bonilla vs César Jáuregui…
El senador panista y ex presidente estatal del PAN, Mario Vázquez Robles, que perdió la elección, pero que llega a la sede del Senado en Reforma, como primera minoría, queda fuera de la carrera por la sucesión al gobierno de Chihuahua en 2027.
Hablando en plata, la derrota política de Mario y de Daniela (Álvarez), en la fórmula albiazul, frente a la fórmula integrada por Andrea Chávez y Juan Carlos Loera, indiscutible ‘factor’ que lo deja fuera de toda posibilidad en la contienda por la gubernatura.
Las razones pueden ser tan múltiples como variadas, pero lo que no podrán perdonarle al diputado local, que recibió todo el apoyo de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, desde antes de que siquiera tomara protesta como gobernadora, es una derrota con una diferencia de casi 200 mil votos, lo que es, políticamente, imperdonable e inaceptable. Usted me entiende carísimo lector.
Maru Campos puso como cabeza de los diputados de su partido (PAN) a Mario Vázquez, y le abrió espacio y entregó recursos vastos y sobrados para que hiciera una campaña política digna, al frente de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, pero entregó malas, muy malas cuentas a la titular del Poder Ejecutivo.
Dilapidó como el ‘hijo pródigo’ de la historia bíblica, la herencia y la riqueza de Palacio.
En ese descarte que se da casi en automático para uno de los hombres más cercanos a la gobernadora, no hay otra opción que pensar en activar a su otro sen sei de la política, a quien se atribuye el rescate del Congreso del Estado, el el ex secretario general y hoy Fiscal General del Estado de Chihuahua, César Jáuregui Moreno.

Es el último ‘mohicano’, de los guerreros del Partido Acción Nacional, a quien tendrá que meter a competir con el alcalde Marco Bonilla, que ganó la reelección en la capital, y que eleva en automático sus bonos para la contienda interna por la candidatura al gobierno de Chihuahua.
El punto frágil de Bonilla, es que fuera de Chihuahua nadie lo conoce, a diferencia del Fiscal General, que tiene presencia y fuerza en Ciudad Juárez, donde alguna vez contendió por la alcaldía y en el sur, donde ha sido titular de la Secretaría del Ayuntamiento en Chihuahua capital y en Delicias.
César Jauregui, es egresado de la UACH, trae bastante ‘millaje’ y experiencia en los asuntos de la política dentro y fuera del partido, y llega un momento importante de decisión para la gobernadora Maru Campos.
O es Bonilla o es Jáuregui, o hasta un posible ‘tapado’, que pueda resolver el dilema de la sucesión de 2027, frente al arrasador partido de Morena.
Con esas ‘cartas’ y perfiles, terminada la elección de 2024, comienza la nueva batalla para la renovación de poderes en el estado de Chihuahua.
Y puede parecer tempranera la batalla interna en el PAN, o puede parecer tardía, según el ángulo en que se mire, pero lo cierto es que ha comenzado la carrera por la sucesión política.
Son los últimos tres años del gobierno de Maru Campos, y es tiempo de pensar en lo inmediato.
No hay mucho margen ante la crisis que enfrentan los partidos opositores al régimen del gobierno federal, y particularmente al ‘trabuco’ político que tiene a Morena en Ciudad Juárez, en los ‘cuernos de la luna’.
Y un juarense, y uno de los similes al alcalde Cruz Pérez Cuéllar, de fuerte ADN panista, puede ser parte de la solución.
El alcalde moreno de Juárez y César Jáuregui mamaron política juntos, y son siameses de la política.
En la capital, el alcalde Marco Bonilla le echará toda la carne al asador, y muy seguramente montará hasta giras de ‘cortesía’ política fuera de Chihuahua, porque no tiene de otra.
Es el todo por el todo, y va contra el último de los mohicanos del panismo chihuahuense.
Andrea y Juan Carlos, la pareja ideal…
Quienes andan placeándose y luciéndose como la ‘pareja ideal’ por todos los terruños del estado de Chihuahua, son los senadores ganadores de Morena.
Andrea Chávez y Juan Carlos Loera, andan ‘agarraditos de la mano’, y viven el ‘momentum’ de la agraciada política, agradeciéndole a todo el mundo, a todo lo que se mueva y respire, por la victoria lograda en las elecciones del pasado 2 de junio.
La senadora hasta espectaculares montó por diferentes sitios de la entidad, y solo para que sus adversarios dentro y fuera del partido sepan que el proyecto de candidatura a la gubernatura de 2027 va en serio.
Eso sí, no comparte en los espectaculares que “alguien” pagó, el crédito con su socio Loera. “Ni que chingados”, dirían en el arrabal.
Hoy martes, ella y él, estarán agradeciéndole a la gente de Ciudad Juárez, el voto y su activa participación en las elecciones de hace tres semanas.
Andrea y Juan Carlos, andan como de ‘luna de miel’, repartiendo sonrisas, ella repartiendo besos como en campaña, ofreciendo guiños y prometiendo que pronto todo cambiará, porque el mundo de la 4T y de la candidata presidencial, Claudia Sheinbaum, no existe sin ellos.
//Porque las cosas de la vida contigo se viven mejor, todo es amor si estamos juntos los dos, porque tomados de la mano, no hay nada en el mundo igual, siempre seremos la pareja ideal//…la letra de la canción de Marco Antonio Solís que lanzó al éxito a Marisela.
En el mundillo de la política, Andrea ‘revivió’ a Juan Carlos, y Loera se siente tejido a mano.
Y ambos, espalda con espalda, le dieron hasta ‘para llevar’ a sus adversarios de la Coalición “Juntos Defendamos Chihuahua”.
Alejandro Pérez Cuéllar y el corazón partío
Alejandro, el hermano del alcalde Cruz Pérez Cuéllar, trae el corazón partío y una verdadera ‘revolución’ en la cabeza, porque será legislador federal, y según se sabe, cuentan los enterados, quiere mantenerse activo, en sus ‘ratos libres’ en las ocupaciones que desempeñaba hasta antes de que fuera electo candidato a diputado federal con la cobija del partido ‘salvoconducto’, del Verde Ecologista de México.
Un verdadero dilema, porque, más allá de ser el hombre confiable para los asuntos de alta envergadura, es hermano de sangre del alcalde de Juárez.
Es, y lo dijimos aquí en su momento, un operador y un Kaiser de la política, de los perfiles que en política hablan poco, apenas lo necesario, pero que se distingue porque sabe moverse entre las trincheras de las líneas enemigas en el frente de batalla.
Y apareció en el momento más oportuno, en mayo de 2023, cuando pudo visualizar que, al margen del poder político de su hermano en la alcaldía de Juárez, él tenía sus atributos y fortalezas;
Desde aquellos días, Alejandro sabía que podía llegar a ser diputado federal, aunque el plan ‘A’ original era, poder participar con las siglas del partido de Morena.
La construcción del liderazgo en el Frente 4T en Ciudad Juárez, le dio las herramientas para montar su propio proyecto, pero tuvo que necesitar de un partido político aliado de Morena.
Él y su hermano, negociaron la alianza con el Partido Verde Ecologista de México, y fue así como hizo realidad su candidatura y triunfo en la elección de un distrito panista.
El mismo que representa en la Cámara de Diputados, la legisladora Daniela Álvarez, que le había ganado ese distrito al candidato de Morena, Ulises García en las elecciones de 2021, y que decidió arriesgar todo y jugársela por el Senado.
El Distrito Electoral Federal 04 no era precisamente ‘papita’.
En el papel, era el Distrito Electoral más complicado para Morena, que debieron haber ganado sus adversarios políticos, a quienes no les alcanzó para poder competir con el hermano del presidente.
Estrategia, recursos y muchos viejos amigos y conocidos del PAN en las estructuras político-partidistas que posibilitaron que Pérez Cuéllar ganara las elecciones con resultados por encima de las expectativas que se habían generado en el ‘war room’.
Alejandro obtuvo 97 mil votos (52.1%), por encima incluso, no solo de los números de Marisela Terrazas, sino de los votos que obtuvo en ese distrito Daniela Álvarez que ganó con poco más de 72 mil sufragios en la elección federal de 2021.
Su contendiente, Marisela Terrazas no fue una mala candidata, pero no tuvo el empaque final de quién ha sido por muchos años operador y estratega de batalla política.
Esas fueron las fortalezas del diputado federal electo por el PVEM, y de quien le contó un político que se codea con personajes de la alta política, que Alejandro Pérez Cuéllar estuvo a una nada, en el último día antes del registro, de ser bajado de la candidatura del PVEM.
Pero libró los escollos, sacó la candidatura, venció los demonios, y el resto de la historia ya la conoce.
Ahora será en San Lázaro, una de las piezas más importantes para el proyecto político de su hermano Cruz Pérez Cuéllar, que buscará la candidatura al gobierno de Chihuahua.
Como colofón de este cuento de Hadas, Rafael Espino de la Peña, el empresario y senador por Morena, y suplente del alcalde Cruz Pérez Cuéllar en Reforma hizo su aporte.
Consiguió hacerse del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y lo puso al servicio de los amigos.
Mandó como jefe del partido político a Octavio ‘Tavo’ Borunda, gente de todas sus confianzas, que se encargó de operar con decoro y con destreza el proyecto de resurgimiento de ese partido en Chihuahua, y los resultados del triunfo político de Alejandro Pérez Cuéllar, lo cuentan allá en la capital del país.
Se dio la sinergia del mundillo de los negocios, ganar-ganar.
Todos ganaron: Rafael Espino, Cruz Pérez Cuéllar, Alejandro Pérez Cuéllar y Tavo Borunda, y hasta el suplente de Alejandro: Joaquín Ruíz, y no me pregunte el por qué.
Carreteras, nuevo detonante político
El asunto de las carreteras y la repartición de responsabilidades y ‘culpas’, por el pésimo estado de las carreteras, principalmente la ruta Chihuahua-Juárez, y hasta de los fideicomisos, de quienes algunos quieren se cancelen, se ha convertido en el tema top de la clase política que participa en las redes sociales.
Todo un escándalo entre la raza, cuyo tema ha polarizado, a quienes buscan defender al gobierno federal y los que hacen lo mismo con el estado de Chihuahua. Los defensores del presidente Andrés Manuel López Obrador y de la gobernadora Maru Campos.
Y bueno, le vuelve a ‘rozar’ un cepillazo al ex delegado del gobierno federal en Chihuahua, el ahora senador Juan Carlos Loera, que había anunciado que los trabajos de reparación de las carreteras iniciarían ayer lunes, por su gestión con los responsables de comunicaciones y obras públicas del gobierno federal, lo que, al menos hasta ayer, no sucedió.
Así andan las cosas entre los mortales activos de las redes sociales, los gobiernos y los acuerdos de los fideicomisos y fideicomitentes de los recursos que se generan por pago del peaje en las carreteras.
Todos apedreando los cantones de Andrés Manuel López Obrador y de Maru Campos, y ni el Ejército y la marcialidad de sus hombres y de esa institución que, hasta hace algunos años, era prácticamente ‘intocable’, se salva.
