Por: Mario Héctor Silva (Periodista y Analista Político)

La icónica fotografía del periodista juarense, Jorge ‘El Cepillín’ Jiménez, tomada en 1981, en el exterior del banco que se ubicaba en la avenida 16 de septiembre y Ferrocarril (Francisco Villa), llegó a la ‘mañanera’ del pasado 9 de julio.
Fue un regalo para el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que dijo a los periodistas -a quienes presumió la foto intitulada: ‘La miseria le da a la pobreza’- que desconocía al autor, y cuya foto, retrata a la perfección, el México de los millones de pobres, tema toral de la política del gobierno de la Cuarta Transformación.
Era la fotografía de un veterano estadounidense, en modo homless, que cruzaba todos los días, “iba y venía”, de El Paso a Juárez, según lo que le contaron los comerciantes y amigos al fotógrafo juarense del desaparecido periódico de la cadena del coronel José García Valseca y posteriormente de la OEM, El Fronterizo, que para inicios de la década de los ochenta, era el rotativo más importante e influyente de la región hace más de 40 años.
El soldado norteamericano se detuvo ese día de 1981, para flexionar su andrajoso cuerpo y darle una o unas monedas a una mujer menesterosa que se encontraba fuera del banco, en lo que ahora es el Centro Joyero.
Tan pronto como me enteré del detalle la mañana siguiente, en la búsqueda de unos asuntos políticos en las redes, me encontré con la fotografía del Cepillín, como se le conoce en el medio, a la espalda del presidente Andrés Manuel durante la tradicional mañanera en la conferencia de prensa de Palacio Nacional.
“Era una persona que no molestaba, no insultaba y no agredía. No se metía con nadie y no le molestaban”, dijo el periodista al recordar aquel momento en que tomó la ‘placa’ que fue objeto de varios premios de fotografía dentro y fuera de México.

La prestigiada foto le valió que otro amigo de Jorge (Jiménez), Eduardo Osorio, colega periodista de aquellos tiempos, le dedicara un poema que refiere algunos pasajes interesantes;
//Por una calle va mi compañero del exilio, con una moneda nada más para vivir un rato//, //cuánto vale el tesoro de recuerdos que cargas a cuestas como toda tu casa derrumbada//
Jorge Jiménez le conto al escribidor de Bon Appetit, que seis años después de que tomo la fotografía, fue reconocida y tomada como símbolo de paz.
La icónica fotografía de México y la pobreza en Ciudad Juárez, le dio la vuelta al mundo, y de ello se encargaron la Agencia de Prensa Asociada (AP, por sus siglas en inglés) y la OEM que la distribuyó en todos los periódicos de México.

Una fotografía que ha cruzado fronteras, y que ha sido también objeto de reconocimientos a nivel nacional e internacional.
Pero alguien -se desconoce el nombre de la persona- decidió regalársela hace no mucho tiempo al presidente Andrés Manuel López Obrador, que a su vez quiso presumirla a millones de mexicanos en el tribunal de las mañaneras.
Era la foto del Cepillín Jiménez, que sigue hablando de Juárez, de México y de la pobreza.
