Por: Mario Héctor Silva (Periodista y Analista Político)
TORRE FUERTE
- ‘Confesiones’ de Antonio Pinedo
- ‘Aliados’ del huachicol en Juárez
- Calientan la Plaza al ‘Capitán’ Centinela
- Alejandro, más verde que nunca…

‘Confesiones’ de Antonio Pinedo
Como los francotiradores, especialistas tiradores de élite, contundente las ‘confesiones’ del periodista y ex jefe de comunicación social, Antonio Pinedo Cornejo en contra del exgobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, de quien dijo a rajatabla, que “tiene que estar en la prisión…”
Una breve charla ayer por la noche, antes de ir dormir, con el periodista Rafael Navarro, que el pasado sábado difundió una interesante entrevista, de esas que “no tienen desperdicio”, confirmó al autor de Torre Fuerte la entrevista vía telefónica con Pinedo durante la víspera.
Cuidando en todo momento, incluso, pidiendo el texto de la entrevista antes de su difusión, como una condición especial, para cuidar en la información vertida los aspectos jurídicos del proceso legal que enfrenta en libertad y en casa, ante la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua.
Y así fue como el viejo ‘amigo’ del exmandatario, que fue cofundador de la Revista Semanario, le contó a Navarro que no hay dudas de los actos de corrupción de tres personajes que deben ser investigados: Javier Corral y con él, el extitular de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, el Maestro César Augusto Peniche Espejel y senador del Grupo Plural en el Congreso, Gustavo Madero Muñoz. ¡Zas!

Una de las revelaciones importantes de Pinero fue la relacionada con la ‘Caravana por la Dignidad’, esa que fue ‘montada’ y convocada por el exgobernador de Chihuahua, que partió el 20 de enero de 2018 de Ciudad Juárez a la capital del país;
Donde, de acuerdo con los documentos de la Fiscalía Anticorrupción, Javier Corral Jurado solicitó a nueve dependencias del gobierno a su cargo el uso de recursos públicos para sostener la ‘Caravana’, que era de “corte política”:
Más de 8 millones de pesos que el exgobernador desvió y que se presenta, hasta este momento, como una de las evidencias más sólidas de corrupción, donde se le involucra directamente como el beneficiario.
Era entonces, un ‘secreto a voces’, y así lo contamos hace mucho tiempo en esta columna política, la intención del exgobernador de Chihuahua, de disputarle la candidatura a Ricardo Anaya y de aparecer como candidato del PAN a la Presidencia de la República, en aquella elección en que arrasó el candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador.
La Caravana y las denuncias por corrupción en contra del exgobernador de Chihuahua, César Duarte y la movilización y utilización de recursos públicos le sirvieron al exgobernador panista para buscar posicionarse entre la militancia del PAN y sus aliados de la izquierda en el partido de los ‘Chuchos’, del Partido de la Revolución Democrática.
La participación del entonces coordinador de Gabinete, Gustavo Madero, que viajó de Chihuahua a México y de la capital del país a Chihuahua, quien sabe cuántas veces, para los propósitos que perseguía Corral es clave en el desaseado asunto del gobierno.
Navarro le preguntó directo, sin ambages a Pinedo si veía a Javier Corral en la cárcel, y la respuesta fue categórica: “Tiene que estar en prisión. El problema es lo que va a ocurrir cuando esté tras las rejas.
“Le esperan mentadas de madre, escupitajos y seguramente vejaciones, si le permiten la convivencia con otros internos. El solo nombre de ese cabrón, causa repulsión entre los internos”…
El periodista que fue a prisión y puesto en libertad, y que rechazó la posición de “testigo protegido” o de estar bajo el llamado “criterio de oportunidad”, pareció en un momento contradecirse, porque, primero fue claro en su ‘confesión’ de que no tiene evidencia de casos de corrupción en contra de Javier Corral, “ni elementos ni pruebas de corrupción, que estoy seguro que se dieron”;
Pero luego afirmó categórico, que existen personajes que deben ser investigados, y citó al ex Secretario de Hacienda, Arturo Fuentes Vélez -hoy prófugo de la justicia- al Fiscal César Peniche y al senador Gustavo Madero. Estos dos últimos referidos en párrafos superiores de esta columna política.
Incriminó a Corral en el desvío de más de 8 millones de pesos en la famosa Caravana, y dijo, así, directo, que “ese cabrón”, debe de estar en la cárcel.
Posdata: Graciosa la narrativa de Pinedo cuando habló de sus encuentros con el exgobernador de Chihuahua, César Duarte en la prisión, a quien veía esporádicamente:
“Lo sacaban en silla de ruedas al área común del Centro de Observación y Clasificación (COC), llevaba una mascarilla conectada a un tanque de oxígeno. Cuando platicábamos se quitaba la mascarilla y se levantaba de la silla, luego la ida: otra vez la silla de ruedas, otra vez la mascarilla, otra vez la cara de dolor”.

‘Aliados’ del huachicol en Juárez
Le conté el pasado jueves en Torre Fuerte, de las prácticas del ‘Huachicol” y de la mafia de los empresarios gasolineros, y hasta pregunté si acaso las autoridades del gobierno y hasta los ‘delincuentes’ consideraban creían que los juarenses éramos unos imbéciles.
Todo a raíz del incidente de una explosión en el área de las pipas en Waterfill Zaragoza, donde se hace la transferencia del combustible en el millonario negocio de unos cuántos que presuntamente forman parte de la oligarquía empresarial de Ciudad Juárez, aliados al poder presidencial y a la ‘maña’ de la delincuencia organizada.
Tómelo con la reserva del caso, pero así, ha trascendido que conocidos personajes de la pujante vida empresarial de Ciudad Juárez, asociados a las finísimas familias Zaragoza, Fuentes y Díaz, son los “aliados” de los ‘peces gordos’ que a lo largo de la frontera tienen ‘licencia’ para introducir todo el ‘huachicol’ que sea posible por las Aduanas de todo el país.
Y esos presuntos, por los chismes que se cuentan, entre personajes de alto nivel del poder económico de Juárez, tienen la venia presidencial, porque son parte de la familia del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
Nos referimos a los hijos del presidente, que son los que saben y quienes deciden todo en ese generoso y multimillonario negocio que sigue haciendo muy ricos a unos cuántos, en la élite del poder donde no existen ideologías, ni partidos, solo negocios.
Un símil del papel que jugaron en los tiempos del poder presidencial de Vicente Fox, los hijos de Martha Sahagún, la poderosa primera dama del país.
Los empresarios juarenses, de los ‘pomposos’ apellidos, de los señalados en el trasiego y contrabando de combustibles.
No es fortuita la aparición de Windstar, la flotilla perteneciente a una de las acaudaladas familias juarenses.
Cientos de millones de pesos, sobre ruedas, en cisternas de doble remolque o pipas sencillas, con gasolinas y diesel de bajísimo precio, importado de las refinerías de El Paso, Texas, que llegan con el presunto visto bueno de las autoridades y de la Guardia Nacional.
Algunos tanques sin razón social, también, para evitar comprometer a los hombres de ‘cuello blanco’ y a los presuntos delincuentes (buenos y malos) que se presume, están metidos en el huachicoleo en el cruce de combustible que cruza de Estados Unidos a México, que garantizan con la evasión de los impuestos, y de reportes fake, un 80 por ciento de utilidades.
Pipas de doble remolque por las que se paga hasta 15 mil dólares para que lleguen a Juárez, y de la frontera al interior del país, donde las gasolinas valen “oro”.
Es un secreto a voces pues, que algunos de los empresarios de esas conocidísimas familias juarenses, son la cara ‘visible’ de la corrupción en complicidad con el gobierno.
Es posible, casi seguro, que las carpetas de investigación que se han abierto en la Fiscalía General de la República (comunicado oficial: FGR DPE/2539/2024) en torno al ‘accidente’ sucedido el pasado 24 de julio en los patios de transportistas de la carretera Waterfill.
Donde quedan estacionadas las pipas cargadas con combustible -que se han convertido en una auténtica “bomba de tiempo” en esa región del suroriente de Ciudad Juárez- no irán más allá del aseguramiento de bienes muebles e inmuebles en el cateo de la FGR.
Los terrenos eran parte de los corrales que pertenecían hace mucho tiempo a la lechería del empresario Pedro Zaragoza.
Allí fueron asegurados 33 mil litros de hidrocarburo, 13 tractocamiones, 13 tractores agrícolas en mal estado o inservibles, 14 automóviles, una motocicleta, dos lanchas, dos grúas, ocho dollys (para remolcar autos) y 12 casas rodantes, además de seis remolques y ocho autotanques tipo cisterna por parte de la FGR.

Calientan la Plaza al ‘Capitán’ Centinela
Los malandros del Cereso Estatal 3, le calentaron la ‘plaza’ al jefe de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), el capitán ‘centinela’, Gilberto Loya.
Para fortuna de “Gil’ Loya, el agarrón al interior del penal estatal, entre los reos pertenecientes a la banda de los Mexicles y la Empresa, quedó en puros ‘arañazos’, ‘pellizcos’, ‘pataditas’ y ‘mordidas’. Algunos hasta se sacaron la lengua y se amenazaron de muerte. Casi una riña de nenas…
El reporte oficial es de siete lesionados y cuentan que no hubo un solo muerto.
Pero el incidente en el área 2 del Cereso Estatal, si que le sacó un buen pedito al Capitán Centinela.
Qué necesidad de descuidar el penal por parte de las autoridades carcelarias que dependen de la SSPE, y de sacarle un buen susto al jefe Loya, en momentos de ‘paz’ y de tranquilidad aparente, que, contra viento y marea, se viven en el estado de Chihuahua.
Hoy los periodistas de la fuente de gobierno y de la policía, lo tendrán en el paredón, en conferencia de prensa.
Diríamos que Gilberto Loya corrió con suerte, pero que necesidad, como dijo Juan Gabriel, el finado Divo de Juárez.
El saldo de daños por la riña en el penal entre los grupos de la delincuencia, fue ‘menor’, aunque tres de los siete lesionados, presentaron severos golpes y traumatismo craneoencefálico. Algo más que un ‘pellizco’ y un arañazo en el rostro.

Alejandro, más verde que nunca…
Con todo el joven político juarense, Alejandro Pérez Cuéllar, diputado federal electo por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), que aprovecha al ‘cien por ciento’, esa relación de sangre con su hermano, el alcalde Cruz Pérez Cuéllar.
La incursión del legislador federal para cumplir parte de los compromisos pactados con el Verde, el partido que lo arropó y lo registró como candidato a diputado federal en la elección del 2 de junio, tiene ya, antes de llegar a la curul de San Lázaro en la Cámara de Diputados, acciones contundentes de promesas hechas a la gente durante la campaña política, de algo que no todos los políticos pueden presumir.
Un político forestador, que más allá de ser un ecologista nato, es hombre de palabra, y un hombre que conoce de la urgencia que tiene Juárez por incrementar los árboles per cápita por habitante.
Alejandro, más verde que nunca, en la perspectiva de la política.
El diputado federal electo por el Distrito Electoral 04, inició hace unas semanas en El Chamizal, y el fin de semana dio continuidad en los parques de Melquiades Alanís, Hermanos Escobar y el Umbral del Milenio.
Su misión es lograr plantar 30 mil árboles en toda la ciudad. Tiene tres años para lograr la meta.
