Por: Mario Héctor Silva (Periodista y analista político)
TORRE FUERTE
- Petrificado, ante la narcopolítica
- Pregúntenle a Andrea Chávez
- Temo Estrada, quema las naves
- Diputados, juegan a las luchitas

Petrificado, ante la narcopolítica
Ningún presidente de los Estados Unidos como Donald Trump había pasado por alto los formalismos y la alta diplomacia de la política y de la Casa Blanca -especialmente en su trato con México, que, aunque “vecinos distantes”, como lo escribió Alan Riding– para pulverizar y humillar a un país ‘amigo’, al que solo falta ordenar que se manden las tropas del Ejército para combatir a los cárteles de la droga.
Como quiera que se le vea, bochornoso para México y para la presidenta Claudia Sheinbaum, que sigue recibiendo los embates de Trump, ante la pasividad de su gobierno y de la política de Relaciones Exteriores, donde Juan Ramón de la Fuente se ha convertido en los últimos días, en un ente muy pasivo, ante la sospecha -ya desmentida- de que renunciaría a la cancillería.
Pero, en el fondo, subyace la sospecha de que el diplomático ya no quiere nada y que pronto se irá del gobierno.
Así de “petrificados” los actores políticos y diplomáticos mexas en su relación con Donald Trump, ante la nueva embestida y las amenazas arancelarias, porque México no hace nada en el combate a los carteles del ‘narco’, que siguen presuntamente inundando de fentanilo territorio ‘gabacho’.

Washington sigue encima de México, y el presidente sigue hablando del control que mantiene el crimen organizado sobre las estructuras del poder formal de las instituciones, que siguen sometidas al poder de la delincuencia.
Lo sucedido en Tabasco, donde la liga del poder y la colusión con el narcotráfico, a través del ex secretario de seguridad pública, Hernán Bermúdez, ex colaborador en el gobierno del senador Adán Augusto López Hernández, fue un tiro de precisión. De francotirador.
No es un caso fortuito, porque todos en el gobierno de la 4T, lo protegieron hasta donde pudieron. El caso enmudeció al mismísimo líder del Grupo Parlamentario del Senado, que se apuntó como ‘corcholata’ y que intentó ser presidente de México.
Y todo ocurre en medio de la presión y la intensidad que le pone Trump a los asuntos del gobierno, en el concierto de los intereses que le convienen a Estados Unidos.
“…Los cárteles del narcotráfico ejercen un control tremendo sobre México, incluyendo sus autoridades, que permanecen petrificadas ante ellos”, dijo categórico el presidente.
Trump sigue haciendo ‘pedazos’ a México ante la pasividad de la presidenta y del titular de la cancillería mexicana.
En la mira del ‘Gabacho’, las organizaciones de los Cárteles de Sinaloa y del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), señaladas de producir masivamente el fentanilo.
Segunda llamada del presidente Trump a su homóloga y titular del Poder Ejecutivo en México, Claudia Sheinbaum, cuyo mensaje, más allá de las amenazas de imposición e incremento de los aranceles, tiene un mar de profundidad en las intenciones de intervención militar de Estados Unidos en México.
Y ya sabremos qué sucede si el gobierno federal no hace nada espectacular, o cuando menos entrega a varios políticos en el poder, que han sido mencionados como parte de las ligas con las estructuras del crimen organizado.
Algunos dicen que alguien importante en el gobierno de México, y en el círculo de poder y de amigos del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, ha abierto la boca.
Y lo que sigue en acciones de inteligencia militar no tiene parangón. Estamos a unos días de verlo.

Pregúntenle a Andrea Chávez
Decenas de periodistas y reporteros de medios masivos y digitales en la capital, se quedaron esperando la llegada del líder del Grupo Parlamentario del Senado, Adán Augusto López Hernández, que sigue tragando bolitas.
Guardando sepulcral silencio como le han indicado, mientras que la estructura política de Morena, como partido y como poder fáctico, sigue resistiendo los embates y hasta acusando a los medios de comunicación por toda la información relacionada con el Cártel de la Barredora, que toca, quiérase o no, al senador de la República.
Es posible que solo una persona entre miles de los amigos, familia y allegados a Adán Augusto sepa dónde demonios está el senador de Morena en aprieto, quien hasta ayer por la noche no era localizado para que emitiera opinión alguna sobre el caso de Tabasco y de su presunto protegido que hoy es prófugo de la justicia.
Esa personita es la senadora por Chihuahua, Andrea Chávez Treviño, protegida del líder del Grupo Parlamentario en el Senado, quien se ha convertido en la confidente y en la persona más cercana al legislador de la cámara alta.
Es posible que ella si sepa donde esta, donde se oculta y guarda estratégicamente silencio el senador, esperando que bajen las aguas y la tormenta política por el caso de la organización delictiva de su estado natal, donde se afirma que Hernán Bermúdez era ni más ni menos que el “jefe” de la organización criminal.
El caso seguramente tiene un peso específico para el gobierno de los Estado Unidos, ahora que casualmente hablan de colusión y de que México y sus autoridades están petrificadas ante el poder del crimen organizado.

Temo Estrada, quema las naves
El diputado y líder del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso de Chihuahua, Cuauhtémoc Estrada Sotelo, quiere ser candidato a presidente municipal de Juárez en 2027, y ha decidido jugársela y ‘quemar’ las naves para poner distancia en torno al presidente municipal de Juárez, Cruz Pérez Cuéllar.
En pocas palabras, el diputado, que le hace caso quién sabe a quién, pone presión haciendo señalamientos y cuestionando y hasta pidiendo una investigación en contra del alcalde por presunto lavado de dinero;
De información que hasta hoy es mera especulación y se endilga a fuentes “extraoficiales” del Departamento de Estado de los Estados Unidos, que un día filtra información y otra recula, para señalar que la información es falsa.
El correo, un medio de comunicación de Quintana Roo, y ahí se emboleta innecesariamente el diputado Estrada.
El diputado local anda jugando con fuego amigo, pero es su pedo. Es él quien lleva la antorcha.
Temo se siente protegido por la titular del Bienestar Social, Ariadna Montiel Reyes, que es considerada precandidata a la gubernatura de Chihuahua, y ha decidido gritonear y fanfarronear para hacerse visible ante la opinión pública.
En el concierto de los intereses que concitan a Chihuahua, Temo Estrada camina entre alfileres.
Mientras que el PAN también ha hecho sonar tambores de guerra en contra de la senadora, Andrea Chávez, por financiamiento de su operación política, el diputado consideró muy oportuno aventarle ‘caca’ al presidente municipal de Juárez, que es su coequipero de partido, intentando hacerle un favorcillo a la titular del Bienestar Social en el país.

Diputados, juegan a las luchitas
En otro frente, pero en la misma Torre Legislativa de la capital, los diputados de Movimiento Ciudadano (MC), Francisco Sánchez Villegas y Pedro Torres, de Morena, otro de los alfiles montielistas, juegan a las ‘luchitas’.
El periodista, hoy legislador, acusó de irresponsable y de “protagonista” a su compañero en el Congreso, Francisco Sánchez, que durante la víspera acusó a Morena y al PRI de proteger a “narcoterroristas”, porque no han querido dar el paso para hacer modificaciones y reformar el código penal.
Y sin más, Pedro Torres le aplicó la martinica al líder de MC en Chihuahua, defendiendo “el trabajo legislativo responsable y del respeto de las instituciones”.
La acusación pública de Sánchez, sin fundamento alguno, a legisladores de diversas fuerzas políticas, de proteger a “narcoterroristas”, es una afirmación temeraria, irresponsable y profundamente ofensiva, dijo el morenista.
