Ciudad de México. – Tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo Rodríguez, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que su gobierno no regresará a la guerra contra el narcotráfico, y reiteró que su estrategia continuará basada en la justicia y la investigación, y no en la confrontación directa.
Durante la conferencia matutina conocida como “La Mañanera del Pueblo”, la mandataria dijo: “toda la fuerza del estado, la fuerza del estado es la justicia, hay quien pide como ocurrió con la guerra contra el narco, la militarización y la guerra, eso no funcionó, es más, fue lo que llevó a la situación de violencia en Michoacán, la guerra contra el narco, eso no funcionó, al contrario, fue lo que generó está violencia que apenas estamos disminuyendo”.
“Fueron 6 años de Calderón, 6 años de Peña, y apenas cambió la estrategia y siempre lo hemos dicho: Es la Atención a las Causas y la Cero Impunidad, la Inteligencia, la Investigación y la Judicialización. Pero la guerra contra el narco, las ejecuciones extrajudiciales esas no llevaron a nada, 6 años de guerra contra el narco, 6 años en donde Peña armó a través de un comisionado, autodefensas, no funcionó.
Y nosotros es la cero impunidad y la justicia y la atención a las causas, las dos y al mismo tiempo, la presencia, presencia e inteligencia, y justicia. Justicia social y también un verdadero sistema de justicia, en donde un delincuente pueda ser detenido o presunto delincuente pueda ser detenido y tenga un juicio. El fortalecimiento de las instituciones de justicia, la presencia y la inteligencia.
Vamos a estar cerca de Michoacán, no están solos y no los vamos a dejar solos, de Uruapan y de todo Michoacán, igual que de todo el país”.
La presidenta calificó el homicidio de Carlos Manzo como un “vil y cobarde crimen”, señalando que fue cometido durante un evento social al que el alcalde acudió para convivir con los ciudadanos.
El asesinato del alcalde Carlos Manzo Rodríguez, ocurrido la noche del 1 de noviembre durante el Festival de Velas, ha provocado una ola de indignación en Michoacán y en todo el país. Diversos sectores sociales han exigido resultados concretos, mientras crece el debate sobre la eficacia de la estrategia de seguridad del gobierno federal.
