CIUDAD DE MÉXICO. En medio del fervor patrio de miles de ciudadanos congregados en el Zócalo capitalino, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la conmemoración del 216 aniversario del inicio de la Independencia de México, lanzando un enérgico llamado a la libertad y la autodeterminación.
Con un total de 21 arengas, la mandataria no solo honró a los héroes tradicionales, sino que reivindicó con fuerza el papel de figuras clave de la gesta independentista como Guadalupe Victoria y Antonia Nava. El mensaje central de la noche estuvo firmemente enfocado en blindar la soberanía nacional ante el panorama internacional actual: “¡Viva México libre, independiente y soberano!”, exclamó la jefa del Ejecutivo desde el balcón central de Palacio Nacional.
Un hito histórico y con perspectiva de género
Como la primera mujer en asumir la presidencia en los 205 años de historia independiente del país, Sheinbaum Pardo aprovechó este acto de alto valor simbólico para visibilizar el legado de las heroínas que lucharon entre 1810 y 1821. Portando la banda presidencial, la mandataria ondeó el lábaro patrio e inició el tradicional pase de lista:
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- “¡Viva la Independencia!
- ¡Viva Miguel Hidalgo y Costilla!
- ¡Viva Josefa Ortíz Téllez-Girón!
- ¡Viva José María Morelos y Pavón!
- ¡Viva Leona Vicario!
- ¡Viva Vicente Guerrero!
- ¡Viva Gertrudis Bocanegra!
- ¡Viva Guadalupe Victoria!
- ¡Viva Antonia Nava!
- ¡Vivan las heroínas y los héroes que nos dieron patria!”
Justicia social y defensa de la comunidad migrante
Frente a los complejos desafíos geopolíticos de la región, el discurso de la presidenta integró demandas sociales contemporáneas. Sus proclamas incluyeron un firme reconocimiento a las comunidades históricamente vulneradas y a la diáspora mexicana:
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- “¡Vivan los pueblos indígenas y afromexicanos!
- ¡Vivan nuestras hermanas y hermanos migrantes!
- ¡Viva la dignidad del pueblo de México!
- ¡Viva la libertad!
- ¡Viva la igualdad!
- ¡Viva la justicia!
- ¡Viva la democracia!
- ¡Viva México libre, independiente y soberano!
- ¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!”
Tras concluir las arengas, la presidenta hizo repicar la histórica Campana de Dolores, emulando el llamado a la insurrección popular que el cura Miguel Hidalgo realizó la madrugada del 16 de septiembre de 1810. Posteriormente, acompañada por su esposo, Jesús María Tarriba, presenció el espectáculo de fuegos artificiales al ritmo de música tradicional mexicana.
Solemnidad institucional
La jornada estuvo marcada por estrictos protocolos republicanos. Antes de salir al balcón, la jefa del Ejecutivo montó una guardia de honor ante el nuevo retrato al óleo de Margarita Maza —nombrada este año primera Embajadora Histórica de la República Mexicana— en la Galería de los Presidentes.
Asimismo, en un acto inédito que reforzó el mensaje de equidad de la ceremonia, Sheinbaum recibió la bandera nacional de manos de una escolta conformada exclusivamente por mujeres cadetes del Heroico Colegio Militar.
Al evento asistieron destacadas figuras del gabinete y del Estado mexicano, entre ellos el presidente de la Suprema Corte, ministro Higo Aguilar; el presidente del Senado, Higinio Muñoz; los secretarios de Defensa y Marina, el general Ricardo Trevilla y el almirante Raymundo Morales; la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; el secretario de Economía, Marcelo Ebrard; la fiscal Ernestina Godoy; y la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada.
