CIUDAD DE MÉXICO. La riqueza forestal de México, que abarca 138.7 millones de hectáreas (el 71% del territorio nacional), enfrenta una crisis crítica. Entre 2019 y 2024, el país registró una pérdida total de 1 millón 67 mil 988 hectáreas de bosques, selvas, manglares y pastizales, promediando una alarmante tasa de deforestación de casi 178 mil hectáreas al año.
Frente a este escenario, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo Nacional por los Bosques, Selvas y Manglares, cuyo objetivo primordial es frenar la degradación ambiental y alcanzar una meta de tasa neta de cero deforestaciones, alineada con los compromisos climáticos internacionales de México.
Causas clave de la pérdida forestal
La contracción del patrimonio verde del país se debe principalmente a:
- Cambio de uso de suelo para expansión agrícola y ganadera.
- Tala ilegal y crecimiento urbano desmedido.
- Incendios forestales, los cuales alcanzaron en 2024 una cifra histórica de 1.6 millones de hectáreas siniestradas, intensificados por el cambio climático.
Una estrategia con enfoque social y rendición de cuentas
El nuevo Acuerdo busca coordinar esfuerzos entre los tres niveles de gobierno e incluir activamente a la academia, el sector privado y las comunidades locales. Esto es fundamental, ya que una parte significativa de las zonas forestales se encuentra en 16 mil 953 ejidos y comunidades indígenas o afromexicanas, donde habitan cerca de 12 millones de personas en situación de marginación.
Para garantizar el cumplimiento de los objetivos, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) implementará convenios de colaboración y evaluará de forma semestral los avances para reportarlos directamente a la Semarnat.
